Opinión

Se viene la Copa América 2020, un nuevo desafío para Sudamérica 

Empezaremos a vivir un ritmo de disputa emparejado con la Eurocopa. Es una prueba que solo la ejecución de la misma nos dará un veredicto. ¿Cómo creen ustedes que será el resultado?

Por Pablo Giralt

Copa América 2020(EFE)

Copa América 2020 | EFE

Desde el 12 de junio y hasta el 12 de julio del 2020 se pondrá en marcha una Copa América inédita por diversos motivos: dos países organizadores como lo son Argentina y Colombia, 9 sedes, 38 partidos y un invitado de Oceanía y otro de Asia, tal es el caso de Australia y Qatar.

Por lo general, los que amamos el fútbol y estamos involucrados en este mundo somos bastante reticentes a los grandes cambios. En este caso, no es una modificación tan significativa como lo fue el VAR; pero si es una variación radical en el formato, el número de partidos y los días de competencia -ya que se juega un mes completo-.

A partir de la próxima edición comenzaremos a vivir un ritmo de disputa emparejado con la Eurocopa, es decir que cada cuatro años tendremos Copa América.

Desde la Conmebol aseguran que era necesario crear un pulmón tras cada Copa del Mundo para evitar que nuestro torneo continental se transforme en la revancha/reivindicación de lo que no se pudo lograr en el Mundial. Y que se tome el torneo con una postura más seria y recuperarle la identidad a esta competencia.

Se dividirá en dos zonas. La norte compuesta por Colombia, Brasil, Ecuador, Perú, Venezuela y Qatar. Y la sur con Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Australia. Se clasificarán los cuatro mejores de cada zona y cada selección disputara un mínimo de 5 partidos.

Este formato ya tiene algunos detractores que plantean los siguientes interrogantes, a saber: cómo será la logística en cada una de las sedes; cómo afectará a los jugadores la adaptación a diferentes temperaturas/alturas; qué tan atractivo será ver algunos choques que a priori no generan demasiado interés.

La cantidad de partidos permitirá que otros mercados se sientan tentados por el producto, partiendo de la base que la mayoría de las grandes figuras del fútbol mundial pertenecen a Sudamérica. La materia prima está aquí, y hay que explotarla al máximo

Desde hace mucho tiempo, he tomado una postura más abierta a los cambios. En otra época es probable que inmediatamente -ante algún cambio brusco- dijera que no me gustaba o no estaba de acuerdo; ya no más. 

Es una prueba que solo la ejecución de la misma nos dará un veredicto. También es cierto que cada idea que llega desde la UEFA es destacada como una innovación. En cambio, cuando en Sudamérica apostamos a cambiar, la primera reacción es decir "estamos improvisando".

Cuántas veces hemos repetido hasta el hartazgo que nos falta creatividad y que debemos cambiar las formas de competición. Ha llegado la hora de probar este formato y sacaremos las conclusiones el 12 de julio de 2020 cuando termine la final en Barranquilla. Hasta entonces, el crédito está abierto.

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