Opinión

El dilema de River

El equipo de Gallardo tiene un estilo ya impregnado en sus futbolistas. Una idea de juego afianzada y exitosa que le permite pelear la Superliga y ser finalista de la Libertadores y la Copa Argentina. ¿En Perú debe cambiar pensando en el poderío del rival o seguir de la misma manera?

Por Nicolás Distasio

El plantel de River al arribar a Lima(EFE)

El plantel de River al arribar a Lima | EFE

Elaboración de juego. Movilidad y rotación para no dar referencias al rival. Laterales que atacan más de lo que defienden. Tenencia de pelota. Un equipo parado casi en su totalidad en campo contrario, generando presión alta y que asume riesgos dejando espacios en defensa. Así juega este River modelo 2019. Sabiéndose superior a cualquier equipo que enfrenta. Consciente del respeto que genera. Teniendo en claro que sus adversarios piensan más en defenderse que en cómo lastimarlo.

Da la sensación que Flamengo es distinto a todos los equipos que enfrentó y enfrenta habitualmente. Es más. Posiblemente por su gran jerarquía individual, con tantos jugadores de renombre en su plantel, su fuerte historia y un presupuesto elevadísimo invertido para ganar la actual Copa Libertadores lo convierta, después de aquel partido del 2015 en Japón contra el Barcelona, en el rival más poderoso que habrá enfrentado Gallardo a lo largo de todo su exitoso y ganador ciclo.

Flamengo es, posiblemente, el rival más poderoso, tras Barcelona, que habrá enfrentado Gallardo a lo largo de su exitoso ciclo

¿Filipe Luis y Rafinha deberán preocuparse por el juego ofensivo de Casco y Montiel o serán Milton y Gonzalo quienes no pasen tanto al ataque para controlar las trepadas de los laterales brasileños? ¿Nacho Fernández y Palacios tendrán que dedicarse al manejo de la pelota y encontrar espacios ofensivos para River o sacrificarse más de lo habitual para no dejar tan solo a Enzo Pérez en la función de interrumpir el juego del Flamengo? ¿River presionará alto como le gusta hacerlo en Superliga o intentará recuperar la pelota unos metros más atrás y hacerse fuerte en el medio campo? ¿Debe incluir a Paulo Díaz y armar línea de 5 o sostener el dibujo táctico de siempre? ¿El equipo millonario asimilará ese rol protagónico ya conocido con la pelota o dejará venir al rival para contragolpear y aprovechar la velocidad de Suárez y Borre en los espacios que dejen los defensores rivales?

Las respuestas a tantos interrogantes futboleros las tendremos el sábado, a partir de las 17hs, cuando comience el partido y veamos las intenciones de uno y otro. Lo cierto y verdadero es que River está preparado y trabajado para jugar de diferentes maneras. Porque tiene variantes que le permiten adaptarse a lo que el partido le va solicitando. Puede ser ese equipo dominante y avasallante que superó a Boca en la semifinal de ida o también vestirse de equipo práctico y contragolpeador que le hace 6 a Racing en Avellaneda. Lo importante es que el campeón de América ya está listo para una nueva batalla internacional y Napoleón tendrá preparada la estrategia ideal para mantener la Corona.

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