Opinión

Daniel Osvaldo y Boca: el inicio de un amor que terminó hecho cenizas

Hace cinco años, el delantero debutaba y hacía delirar a la Bombonera: marcó el gol del triunfo ante Wanderers por la Copa Libertadores. Tuvo un arranque prometedor, pero se fue desinflando hasta el adiós tras la pelea con Guillermo por fumar en el vestuario

Por Federico Del Río

Daniel Osvado festeja su gol en su debut en Boca en la Libertadores 2015(Fotobaires)

Daniel Osvado festeja su gol en su debut en Boca en la Libertadores 2015 | Fotobaires

"Sueño con hacer un gol en la Bombonera desde chiquito", había confesado Daniel Osvaldo. Y 42 minutos después de su primera vez con la camiseta de Boca esa fantasía de sus tiempos de la infancia se hizo realidad. Hace exactamente cinco años, el delantero que había dejado Europa para darse el gusto de vestir los colores que amó toda su vida hacía delirar a una Bombonera repleta que alimentaba su ilusión de ganar la Copa Libertadores. El gol de Dani Stone fue el del triunfo por 2-1 sobre Wanderers en la primera fase que Boca terminó como el mejor de todos los grupos.

Una semana antes había sido la presentación oficial de Osvaldo junto a Daniel Angelici, quien le entregó la camiseta con el número 23 en la espalda. “La cancha de Boca es la más linda del mundo, nunca vi nada igual. Cuando entrás y ves esa gente es algo único. De chiquito era hincha, tengo el recuerdo que quería venir, no me dejaban y me escapaba. Pero tenía un amigo que era socio y él me llevaba. Sería una puñalada al corazón que me vaya mal con esta camiseta”, fue una de las tantas declaraciones en las que manifestó su sentimiento y siguió ilusionando a los hinchas de Boca que se entusiasmaron desde fines del 2014 cuando se empezó a especular con la llegada del delantero.

De hecho, en aquella noche del 26 de febrero de 2015 fue uno de los más ovacionados en la Bombonera cuando la voz del estadio anunció la formación. Junto a Orión, Chávez y Arruabarrena fue de los que más aplausos cosechó cuando su imagen apareció en la pantalla del estadio y su nombre retumbó en los parlantes. Entre sus primeras intervenciones con la pelota tiró dos tacos que también hicieron rugir a las tribunas hasta que a los 42 entró por el centro del área a esperar el centro de Colazo: cabezazo y a cobrar. De frente a La 12 ametralló con sus dedos y después tiró besos hacia el palco donde estaba Jimena Barón.

La verdad que ni soñándolo hubiese sido tan perfecto. Hacer un gol justo en el arco de La 12 es increíble. Pensé en festejarlo como el Manteca Martínez, subiéndome al alambrado, pero no quise que me amonestaran”, contó después de salir ovacionado cuando lo reemplazó Federico Carrizo faltando ocho minutos para el final de aquella prometedora primera función con la camiseta de Boca. Serían 17 partidos y seis goles en total hasta fines de mayo cuando, con el equipo eliminado por River en la Copa, decidió regresar a Europa para vestir la camiseta del Porto.

Tampoco duraría mucho la estadía de Osvaldo en Portugal. Jugó allí el segundo semestre del 2015 y pegó la vuelta para la Argentina. Otra vez Arruabarrena le abrió las puertas para ponerse la camiseta de Boca, pero el 0-4 ante San Lorenzo por la Supercopa Argentina noqueó al Vasco que dirigió dos partidos más -siempre con el ahora delantero de Banfield en el equipo- y se fue. Guillermo Barros Schelotto lo reemplazó, pero la relación con Dani Stone duró muy poco y terminó mal: después de reemplazarlo frente a Nacional de Montevideo por la Libertadores 2016, el DT lo encontró fumando en el vestuario y ése fue el motivo del cual se sostuvo la rescisión de un contrato al que todavía le quedaba un año y medio de vigencia

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