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El día que Gatti jugó de centrodelantero

En 1984, en uno de los tantos partidos amistosos que Boca disputó ese año, "El Loco" jugó un partido de "9" por falta de futbolistas

Hugo Orlando Gatti, exarquero de River, Boca y la Selección Argentina –entre otros-, sigue internado en España por un grave cuadro de neumonía bilateral causado por el coronavirus. “Aguanten un cacho pibes, atajé toda mi vida y atajaré toda pelotudez (sic), volverá el loco más loco”, escribió ayer en su cuenta de twitter, el exguardamenta de 75 años que supo ganar las Copas Libertadores de 1977 y 1978, la Intercontinental 1977 y los torneos locales de 1976 y 1981 con el Club Atlético Boca Juniors. “Fuerza, Loco, tu familia te está esperando”, fue el mensaje que Diego Maradona escribió en sus redes sociales para darle ánimo a su excompañero.

Aguanten un cacho pibes, atajé toda mi vida y atajaré toda pelotudez (sic), volverá el loco más loco

Pero vamos a la historia que nos compete. Para eso, hay que ponerse en contexto. Luego del glorioso 1981 con Maradona a la cabeza, el panorama económico de Boca empezó a complicarse seriamente. La realidad del país y las constantes disparadas del dólar hicieron que las deudas del club contraídas para armar aquel equipo se tornaran impagables. Ya en 1984, Boca atravesaba un momento muy delicado en todo sentido, futbolística e institucionalmente. Los jugadores no cobraban y hacían huelga, el presidente, Domingo Corigliano, estaba de licencia, la Bombonera había estado clausurada –hasta estuvo a punto de ser subastada debido a una demanda- y fue el año en que aquel conjunto juvenil enfrentó a Atlanta con una camiseta blanca con los números pintados con marcador. Con este panorama, y para recaudar dinero,  en 1984 Boca tuvo que jugar 30 amistosos, que incluyó partidos contra equipos del interior del país y algunas giras internacionales.

Luego de su participación en España en la Copa "Joan Gamper" donde perdió 9-1 contra el Barcelona, la gira continuó por Europa (Francia, Italia y Grecia) pero antes de regresar a la Argentina faltaba pasar por Estados Unidos. Allí los esperaba la ciudad de Fresno, en California, para jugar un amistoso contra el Atlas de México. Problemas organizativos, falta de hotel, de comida, conflictos de todo tipo, jugadores que dormían arriba de unos autos en una playa de estacionamiento, todo esto rodeaba al plantel xeneize en la previa de este partido por el cual iban a cobrar 4.500 dólares, a repartir entre los jugadores.

Balerio; Pasucci, Mario Alberto, Mouzo, Córdoba; Stafuza, Segovia, Sotelo; Porté, Morena y Mendoza. Con esta formación salió Boca a jugar ese amistoso en el estadio universitario Rat Cliff, cuyas medidas eran más chicas que las convencionales, tenía arcos de futbol americano, hacía un calor infernal, ni banco de suplentes había… Todo una tristeza. Los jugadores disponibles para hacer sustituciones eran Gatti, Matabós, Berta y Abdeneve. Entre lesionados y los que se negaron a jugar, Boca tenía solo 15 futbolistas. Insólito.

Atención, troncos, entró el maestro

Ya en el entretiempo, los jugadores estaban agotados. El trajín de esta gira interminable, las altas temperaturas, todo el desgaste se vino encima. El DT Dino Sani realizó los 3 cambios con los jugadores de campo que tenía disponibles. Cuando faltaban 17 minutos para que termine el partido, que estaba 1-0 a favor de Boca desde los 28’ de la primera etapa con gol del uruguayo Fernando Morena, Sani tuvo que reemplazar a Berta –lesionado-, miró al “Loco” y le dijo “¿te animas?” Gatti estaba tomando sol, sin remera y en ojotas, no sea cosa que pierda el bronceado justo en California. Ahí mismo el utilero Rodríguez salió corriendo a buscar una camiseta, que tenía el número 14, Gatti se la puso y antes de ingresar le dijo a su compañero Porté: “Omar, tirame buenos centros y mirá lo que hago, vas a ver cómo se juega al fútbol. Atención, troncos, entró el maestro”. Participó de varias jugadas, metió un par de piques y desbordes y hasta pudo marcar un gol. Cerca del final del partido, Carlos Mendoza enfrentó al arquero del Atlas, tenía a Gatti en el punto del penal para hacer el clásico “centro atrás” y que el “Loco” pusiera el 2-0, pero el delantero prefirió fusilar al guardameta mexicano. El resultado final fue 2-1 para Boca pero poco importa. 

Aquel 17 de septiembre de 1984 fue un día histórico. Fue el día que Hugo Orlando Gatti jugó de 9 para Boca.

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